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Menorca
es una isla pequeña, acogedora. Sus puertos, sus fantásticas calas
escondidas y su testimonio prehistórico hacen de ella uno de los lugares más
mágicos de España. Su capital, Mahón, se halla sobre un acantilado rocoso
que domina la línea de los muelles. Sus paseos, repletos de tiendas
artesanas, hacen que el que viene a perderse se olvide del tiempo y se evada
del estrés de las grandes ciudades. Por eso son muchos los veraneantes que
vienen a pasar sus días de descanso a este pequeño paraíso del Mediterráneo.
La capital menorquina, que lo es desde el
siglo XVIII, cuando se encontraba bajo la dominación inglesa, tiene una
población de 25.000 habitantes. Además, sigue gozando de ese sabor colonial
que hace a la isla aún más encantadora. Sus calles; estrechas, adoquinadas,
largas y rectas; sus casas bajas, de herencia británica y su puerto, el
mayor embarcadero natural del Mediterráneo, hacen de este inigualable paraje
un lugar en el que resulta inexcusable su estancia para todos aquellos que
amen la vida mediterránea.
NUESTRA HISTORIA:
La historia de Menorca se remonta a la Edad de Bronce. Las taulas y
talaiots, que salpican la isla, datan de esta época. Y es que esta isla, a
lo largo de su historia, ha recibido innumerables visitas comerciales dada
su privilegiada situación. Fenicios y griegos, o los propios
cartagineses, se han dejado ver estas tierras. Además, fueron éstos
últimos quienes fundaron Maghen, la actual Mahón.
En el año 123 a.C, los romanos, de
la mano de Quinto Cecilio Metelo, conquistaron las Baleares, y
llamaron Minórica a esta isla. De esta época es el mosaico encontrado
en el puerto de Mahón. También se han hallado estatuillas de bronce, objetos
de adorno, inscripciones y abundante cerámica. Casi todo se exhibe en el
Museo de Menorca, situado en Mahón.
Los árabes ocuparon la isla desde
principios del siglo X hasta mediados del XIII. Fueron cuatro siglos de
dominación musulmana en los que dejaron impresa su huella en toda la
cultutra menorquina.
Ya en el año 1287, Alfonso III
conquistó Menorca para la Corona de Aragón. Pero, sin duda, la época
que más marca y define a la isla son los trágicos hechos que se producen en
el siglo XVI con el saqueo de Mahón, en 1535, por el pirata turco
Barbarroja. El 9 de julio de ese mismo año los asaltantes, tras más de
una semana de intensa lucha, lograron abrir una brecha en la murallas de la
ciudad. Tras este hecho, más de 3.500 ciutadellencs fueron tomados como
esclavos.
Más tarde, franceses e ingleses
alternan el dominio de la isla desde la primera ocupación inglesa en
1708, hasta la firma del Tratado de Amiens en 1802, por el que Gran
Bretaña devuelve Menorca a España.
Por todos estos hechos, la isla tiene una
gran importancia cultural. Las dominaciones de los diferentes pueblos han
dejado evidentes huellas de grandiosa cultura en el pueblo balear. |